Sillas ergonómicas en Mallorca
Una silla ergonómica no es una etiqueta, es una silla que se adapta a la persona: altura, profundidad, lumbar, brazos y tensión del mecanismo. Aquí está la selección de gama alta del catálogo, la que aguanta jornadas completas año tras año.
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Quita alguna condición o dinos qué necesitas: como distribuidores oficiales podemos pedir a fábrica series y acabados que no están publicados en la web.
Qué mirar antes de elegir
El término se usa con mucha alegría, así que conviene un criterio propio. Una silla merece llamarse ergonómica cuando permite ajustar la altura del asiento para apoyar los pies en el suelo, la profundidad para dejar dos dedos entre el borde y la rodilla, el apoyo lumbar a la altura de la curva de tu espalda, y los brazos para que los hombros queden relajados. Si falta alguno de esos cuatro ajustes, el usuario compensa con la postura.
La norma EN 1335 es la referencia europea del asiento de trabajo y clasifica los tipos según el grado de regulación, así que sirve para comparar modelos de marcas distintas. Añade a eso la densidad de la espuma, que es lo que decide si la silla sigue cómoda al tercer año, y el tipo de ruedas según el suelo: las duras son para moqueta y las blandas para suelo duro, no al revés. Si el puesto se comparte por turnos, mira también las sillas operativas con regulaciones más rápidas.
Los cuatro ajustes
Altura de asiento, profundidad de asiento, apoyo lumbar y brazos. Si falta uno, la silla obliga al cuerpo a adaptarse a ella en vez de al contrario.
Densidad de espuma
Una espuma de densidad alta recupera la forma después de miles de sentadas. Es lo que separa una silla cómoda a los tres años de una que se ha hundido.
Referencia EN 1335
La norma europea del asiento de trabajo define dimensiones y ensayos. Úsala como vara de medir común cuando compares presupuestos de marcas distintas.
Ruedas según suelo
Ruedas duras para moqueta y blandas para suelo duro. Montar la combinación equivocada estropea el pavimento y hace que la silla se escape sola.
Quién fabrica sillas ergonómicas
Estas son las marcas que trabajan esta gama con nosotros, con lo que aporta cada una y cuántas referencias tienen aquí. De todas somos distribuidor oficial, así que podemos comparar sin empujarte hacia una fábrica concreta.
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HÅG
3Noruega
Capisco es su pieza esencial.
Su sillas de oficina de HÅG -
Actiu
2España
Marca principal, catálogo muy amplio.
Su sillas de oficina de Actiu -
Varier
2Noruega
Ergonomía de autor: Variable, Gravity, Move.
Su sillas de oficina de Varier -
RH
1Noruega
Ergonomía premium. RH Mereo.
Su sillas de oficina de RH
Otros tipos dentro de sillas de oficina
Casi ningún espacio se resuelve con un solo tipo de producto. Estas son las gamas hermanas que suelen entrar en el mismo proyecto.
Dónde encaja
Estos son los sectores en los que más colocamos esta gama. En cada uno verás cómo cambia el criterio de elección según el uso real del espacio.
Si estás equipando un espacio completo y no una pieza suelta, lo práctico es verlo entero: entra en sillas de oficina para ver toda la gama, o escríbenos con el plano y te preparamos la distribución con producto concreto. También puedes pasarte por el showroom de Palma y probarlo antes de decidir.
Preguntas frecuentes sobre sillas ergonómicas
Una silla es ergonómica cuando se puede ajustar a la persona en altura de asiento, profundidad, apoyo lumbar y brazos, y cuando el mecanismo acompaña el movimiento del cuerpo. La etiqueta por sí sola no significa nada: lo que cuenta son los ajustes disponibles y que el usuario sepa usarlos. Un buen ajuste inicial vale tanto como el modelo elegido.
Una silla bien regulada reduce la carga sobre la zona lumbar y el cuello, pero no sustituye a moverse: lo que más daña es la inmovilidad prolongada, no la silla en sí. Lo recomendable es combinar una silla ajustable con pausas y cambios de postura, y en lo posible con un puesto que permita trabajar también de pie. Si ya hay dolor, conviene consultarlo con un profesional.
Se empieza por la altura del asiento, hasta apoyar los pies planos con las rodillas en ángulo recto; luego la profundidad, dejando dos dedos entre el borde del asiento y la rodilla; después el lumbar, a la altura de la curva de la espalda; y por último los brazos, para que los hombros queden relajados. En las entregas dejamos las sillas reguladas puesto por puesto si se pide.
Sí, si se trabaja varias horas al día en casa, porque una silla de comedor o una silla de estudio barata no ofrecen apoyo lumbar ni regulación de altura. No hace falta ir a la gama más alta: con sincro, lumbar y brazos regulables ya se cubre lo importante. En el showroom se pueden probar modelos de distintos niveles para ver la diferencia.